LA TERCERA GRAMÁTICA · José P. Ruiz Campillo
1. AL OTRO LADO DEL TELÓN DE ACERO
“Las últimas consignas que colean en la enseñanza de lenguas se pueden entender gráficamente como un salto apresurado desde la Generación de los Niños Apaleados a la Generación de los Niños Consentidos. A la primera se le aplicaba la vara verde de la gramática formal y se le negaba la libertad de expresión. A la segunda se la entretiene ahora con la música hechizante de la comunicación, negándole los instrumentos para poder articularla de una manera lógica.
Hoy en día, por tanto, el profesor de lenguas tiene tres opciones prácticas sobre la mesa: apalear a sus estudiantes, consentirlos, o darles un poco de cada medicina, dependiendo de cuál quiere que sea el resultado, a saber, en grandes líneas:
- Los niños apaleados serán capaces de decir en perfecto español, por ejemplo, que “las verdes ideas incoloras duermen furiosamente”. Quién sabe para qué. Y a quién le importa.
- Los niños consentidos, en cambio, serán capaces de transmitir cualquier pensamiento original en la lengua meta, como por ejemplo que “cuando Jonathan tocar mí, mí matar Jonathan”. Ellos saben para qué. La cosa es si también lo sabrá el oyente.
- Por último, los niños sometidos a tratamiento mixto adquirirán seguramente pronto ambas capacidades: “Cuando Jonathan tocar las dormidas y verdes ideas incoloras, mí matar furiosamente”, es decir: cuando hacen bien el cómo quizá no sepan para qué, y cuando se orientan al qué quizá no sepan cómo.
Después de un intolerablemente exagerado tiempo de divorcio entre ciencia y humanismo, después de un largo Medievo que aún alcanza al siglo XXI, la Tercera Cultura ha llegado al pensamiento occidental dispuesta a reconciliar razón y moral humanas. Esperemos que con ella llegue también una Tercera Gramática dispuesta a reconciliar forma y significado lingüístico, y poder dar luz así a una nueva generación de estudiantes de lenguas: la Generación de los Niños Comprendidos.”
Joseph Smallfield: Grammar beyond the Iron Curtain
¿Es la gramática la dueña tirana de la lengua, como se quiso, o es la amiga condescendiente, como se quiere? Yo creo que la gramática no rige con mano de hierro la lengua, por supuesto, pero, parafraseando al famoso juez de menores de Granada (España), yo diría que la gramática no es tampoco la amiga de la lengua. Es, más bien, la madre de la lengua. Y si hacemos a la gramática amiga de la lengua, la dejaremos huérfana.
2. LENGUA Y PENSAMIENTO
LA PERSPECTIVA FOLCLÓRICA:
”Lo que se dice guarda mucha relación con cómo se dice. Si uno dispone de un léxico muy reducido, tendrá también unas ideas muy reducidas. Sólo se puede pensar con palabras; si hay pocas, habrá pocos pensamientos.” (Álex Grijelmo: entrevista del diario electrónico La Gaceta, 7 de abril de 2008).
LA PERSPECTIVA CIENTÍFICA:
La idea de que el pensamiento es lo mismo que el lenguaje constituye un buen ejemplo de lo que podría denominarse una estupidez convencional, o sea, una afirmación que se opone al más elemental sentido común y que, no obstante, todo el mundo se cree porque recuerda vagamente haberla oído mencionar y porque presenta implicaciones muy serias. (…) Todos hemos tenido la experiencia de haber proferido o escrito una frase y al momento mismo de terminar habernos dado cuenta de que eso no era exactamente lo que queríamos decir. Para que uno pueda sentir eso, tiene que haber un “algo que queríamos decir” que sea diferente de lo que dijimos. A veces no es sencillo encontrar palabras que valgan para expresar adecuadamente una idea. Cuando escuchamos o leemos algo, solemos recordar el sentido general, y no las palabras exactas, de modo que tiene que haber un sentido que no sea lo mismo que las palabras que lo expresan.” (Pinker 1995: 59-60)
LAS INQUIETANTES CONSECUENCIAS DE EL MÁS ELEMENTAL SENTIDO COMÚN SOBRE EL CONCEPTO DE LENGUA:
“Las personas no piensan en inglés, español, chino o apache, sino en un lenguaje del pensamiento. Es probable que este lenguaje se parezca en parte a todas estas lenguas (…) Sin embargo, al compararlo con una lengua cualquiera, el mentalés tiene que ser más rico en algunos aspectos y más sencillo en otros. Tiene que ser más rico en cuanto que ciertos símbolos de conceptos sólo se corresponden con una palabra (…). También debe disponer de un aparato más complejo para poder diferenciar lógicamente diversas clases de conceptos (…) y para relacionar símbolos distintos que se refieran a la misma cosa (…). Pero por otra parte, el mentalés ha de ser más sencillo que las lenguas naturales, ya que en él no existen palabras y construcciones dependientes del contexto, como un o el, y además no precisa de información acerca de cómo se pronuncian las palabras o de cómo se ordenan. (…)
Conocer una lengua es saber cómo traducir el mentalés a ristras de palabras y viceversa”
(Pinker 1995: 85)
LAS INQUIETANTES CONSECUENCIAS DE EL MÁS ELEMENTAL SENTIDO COMÚN SOBRE EL APRENDIZAJE DE LENGUAS:
¿Qué hay de universal en los significados que vehicula la gramática? ¿Es posible aprovechar didácticamente estos esquemas cognitivos universales? ¿Existe el contraste aspectual salía/salió en inglés o en alemán? ¿Existe en mentalés? ¿Son ser y estar invenciones del español, o son conceptos que ya usan Jennifer y Mathias en sus lenguas? ¿Tienen Jennifer y Mathias que memorizar una lista de usos para usar bien contrastes inexplicables, o pueden entenderlos como lógicos, como instancias del mentalés que ellos vierten en su lengua con diferentes medios?
3. PREGUNTAS QUE PUEDEN LLOVERNOS

¿Dónde está ahora la gramática en las aulas de español? ¿Qué tipo de gramática es? ¿Apaleamos, consentimos, o depende de la circunstancia?
¿Qué parte de una lengua es su gramática? ¿Para qué sirve la gramática? ¿Quieren los estudiantes gramática? ¿Necesitan los estudiantes gramática? ¿En qué parte de la página de tareas queda más mono el cuadro gramatical, en la parte superior derecha, o en la parte inferior izquierda?
¿Conectamos gramática y comunicación? ¿De ser así, cómo? ¿Buscamos corrección, o buscamos eficacia? ¿Realmente corrección y eficacia son dos cosas distintas?
¿Es lógico el español? ¿Es lógica la gramática que administramos a nuestros estudiantes? ¿Prefieren los estudiantes memorizarla, que aparenta ser fácil, o comprenderla, que aparenta ser difícil? ¿Se puede aprender gramática pensando? ¿Estamos dispuestos a pensar?
¿Articulamos su conocimiento, o se lo damos por piezas? ¿Podrían ellos reconstruir la lozana vaca del español con los filetes que les damos? ¿Damos listas de funciones o valores de sistema? ¿Proporcionamos reglas con excepciones o intentamos buscar valores permanentes? ¿Es posible ir convirtiendo caprichosas reglas en leyes inviolables?
¿Qué instrumentos tenemos para hacer que la instrucción gramatical resulte operativa? ¿Por qué escribió Jennifer tan convencida “entonces yo acariciaba el pelo de Jonathan y me fui”? ¿Por qué concluyó después Mathias “no lo sé, pero Jennifer tenga novio”? ¿Son Jennifer y Mathias idiotas?
¿Es la instrucción comunicativa un pecado contra el dios de la mecánica formal? ¿Es la instrucción gramatical explícita un pecado contra el dios de las tareas? ¿Dios existe?
¿Qué papel tiene la lengua materna de los estudiantes en su adquisición del español? ¿Aprenden nuestros estudiantes algo nuevo de su lengua materna aprendiendo español? ¿Es esto, en su caso, deseable?
¿Qué es comunicación? ¿Qué es pragmática? ¿Qué es gramática? ¿Qué puede hacer la pragmática por la gramática en clase, o al contrario?
¿De dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿Qué queremos que sea la gramática en la futura aula de español? Y por supuesto: ¿por qué iba yo a tener que calentarme la cabeza con estas cosas, con lo mal que me pagan?
4. IDEAS QUE ESTÁN LLOVIENDO
UN LIBRO FUNDAMENTAL
Pinker, S. (1995): El instinto del lenguaje: cómo crea el lenguaje la mente, Madrid: Alianza Editorial.
UNA MÚSICA INQUIETANTE
La canción del profesor frustrado con la gramática espontánea
UN ARTÍCULO SUGERENTE (Elenet)
Guijarro Morales, J.L. (1999): “Serendipituosidad en la metodología del aprendizaje de idiomas”
EJEMPLOS DE GRAMÁTICA PARA PENSAR (MarcoEle)
Real espinosa, J.M. (2007): “La herejía de ser y estar”
Ruiz Campillo, J.P. (2007): “¿Qué pasó con Elena? Imperfecto e indefinido en imágenes”
——————————— “¿El subjuntivo es lógico? Aprendiendo a pensar en subjuntivo”
——————————— “El subjuntivo es lógico. Aprendiendo a decidir en subjuntivo”
Proyecto de investigación gramática cognitiva ele (24 presentaciones en flash sobre pronombres
personales)
ALGUNAS DE MIS OPINIONES, CON PERDÓN
“Gramática cognitiva y ELE”, en MarcoEle, número 5 (2007)
“Enseñar a pensar la gramática a nuestros alumnos alemanes”, en Actas de Formación para Profesorado de ELE 2007-2008, Instituto Cervantes de Múnich (2008)
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Posted in Didáctica, General, PresentacionesEtiquetas: gramática. didáctica, José Ruiz
0:01
Carlos G. Casares
Me ha gustado mucho este post y me gustaría hacer un comentario más sesudo y elaborado que el que tengo la sensación voy a hacer, incluso responder a alguna pregunta, pero me he pasado demasiado tiempo leyendo…
Por ejemplo la lectura serenpitiosa de J.L. Guijarro ha sido todo un placer. He disfrutado como un enano con el estilo personal, vivo e inteligente del autor. (Todo todo no voy a decir que lo entendiera, que tan fácil no era y yo ando en estas fechas navidenas muy despistado y atareado como para leer cosas demasiado inteligentes con grandes pretensiones).
Ahora mismo estoy en la Alemania oriental, la antigua DDR, y esto ha hecho que el título del post y la referencia a la caida del telón de acero me haya gustado todavía más al tocarme en contexto. Tengo muchas colegas profesoras de ruso y he asistido a alguna clase por curiosidad de ver cómo se da clase de ruso. Una aproximación de enfoque comunicativo de línea dura a un idioma como el ruso para un espanol no tendría mucho sentido, y para los alemanes tampoco. Esa tercera vía que propone el post para la gramática me parece lo más lógico y natural.
A veces me pregunto si tantas teorías y tanta pasión intelectual no nos aleja de los caminos pedagógicos más obvios. Vale que esto de “obvio” es más que discutible, qué es obvio y qué no lo es? Qué es lógico y qué ilógico? Y entre tanto el profesor de infantería de ELE defiende posiciones indefendibles con munición anticuada.
–”Capitán, necesitamos más munición!”
Un bombardeo de verbos irregulares, un listado de casos o un ataque de por/para, combinado con una táctica envolvente por tareas de ser/estar, nos permitirá continuar con el programa hasta el próximo semestre, porque ahora ya no hay tiempo para pensar.
— “De la orden a la artillería soldado, no vamos a dejar ni una sola duda gramatical en píe esta vez.”
Van a hacer falta incluso una cuarta o quinta gramática para salir de ésta, pero la tercera vía es ya un buen comienzo
12:09
Silvia Ros
¡Qué alegría verte ya por aquí, Jose!
Me ha encantado leer esta entrada y ver que compartimos muchas (más) ideas, pero supongo –aunque no hayamos hablado de ello- que en muchas cosas no estaríamos de acuerdo, porque aunque cognitivistas los dos, yo comulgo con el cognitivismo generativista y tú con la lingüística cognitiva; somos hermanos de una misma madre, pero con nuestras diferencias.
Respecto a las lecturas que presentas, tengo que decir que el libro de Pinker “El instinto del lenguaje”, es mi preferido; lo he releído no sé cuántas veces; y el artículo de la serendipituosidad creo que me lo sé de memoria, además de por que me gusta mucho porque está escrito por mi director de tesis y “maestro” (aunque José Luis para mí es mucho más que eso). Hasta ahí conocía yo antes de enterarme bien de todo esto de la gramática cognitiva.
Pero un buen día apareciste tú, en un foro (y perdona mi ignorancia por no saber quién eras antes de ese momento), y descubrí que el cognitivismo se podía aplicar a las enseñanza de idiomas. A partir de aquel artículo tuyo sobre el que hablamos en la comunidad todoele, he seguido leyendo bibliografía relacionada con el tema. Y cada vez estoy más sorprendida de los grandes avances explicativos de esta corriente en el terreno de la didáctica de lenguas extranjeras, en este caso.
Yo me pienso subir al carro y estoy intentando ponerme al día de esta tercera gramática, pero no dejo de reconocer que dominarla y saber luego transmitirla a los alumnos es tarea difícil. Por supuesto que este tipo de gramática exhibe una lógica de las que las gramáticas anteriores carecían (porque realmente estamos intentando descubrir cómo funciona una lengua en la mente del individuo), y que cuando el alumno domine esa lógica, su coste de procesamiento será menor que los beneficioso que le reportará en su puesta en práctica del idioma, pero hay que estar dispuesto (tanto profesores como alumnos) a querer pasar la frontera de lo tradicionalmente establecido y adentrarse en una nueva forma de abordar la enseñanza-aprendizaje del idioma.
Y es que ya costó lo suyo apuntarse a todo el cambio que supuso el comunicativismo como para ahora tener ganas de “cambiar de bando”. Aunque en realidad no es un cambio radical, sino más bien un paso más allá dentro de la atención al significado, al poner de relieve la relación entre los significados y las formas (y no quedándonos sólo en uno de los dos extremos). Puede que si el profesor comunicativista se da cuenta de que la tercera gramática viene a completar y mejorar los avances que ya han conseguido anteriormente, esté menos reacio a abrirle la puerta.
Aún así, creo que no es un problema sólo de querer y poder entender y aplicar nuevas directrices, sino también de admitir o no una determinada concepción de la lengua que subyace a este enfoque y que es la opuesta a la visión tradicional que muchos tienen.
Supongo que el primer paso estará en reconocer que, como dice Pinker: “el lenguaje no es más invención cultural del ser humano que la postura erecta”.
Y me despido, por ahora, pero volveré con preguntas sobre cuestiones gramaticales concretas, que tengo bastantes dudas y necesito ayuda.
Saluditos
19:50
Impresiones del III CIVELE « algarabias
[...] presentación “La tercera gramática” de Ruiz Campillo, aunque en el foro eludiera las cuestiones que a mí más me [...]
14:17
Alejandra Oliveira
Hola, desde Porto Alegre, Brasil.
Después de haber pertenecido a la generación de los niños apaleados, que aprendió la gramática pura y dura de la manera mas clásica y formal posible, me he dedicado a intentar modificar estos padrones con mis alumnos. He aplicado, como profesora de ELE durante algunos años, las metodologias comunicativas y el enfoque por tareas. Al final de cuentas me topé con la pregunta inevitable: ¿Apalear o consentir?, si lo importante es la comunicación, dejemos que se comuniquen..pero, ¿que comuniquen qué?, ¿de qué forma?
Aquí en Brasil, enfrenté otro problema, el alumno considera que, por ser el portugués y el español lenguas muy parecidas,ya lo sabe todo, entonces se conforma con comunicar en lo que llamamos un “portuñol” perfecto. Terrible! La ardua tarea es ,antes de enseñar nada, entrar a una clase y comenzar por modificar esas convicciones.
Enfrentando este dilema metodológico, conocí, a través de las lecturas de artículos del profesor José R.Campillo y de Alejandro Castañeda, la gramática cognitiva; algo completamente nuevo y desconocido para mi y para el profesorado brasileño. Estoy segura de que prontamente estaremos leyendo sobre José Ruiz Campillo en portugués.
Estoy de acuerdo en algo, dominar y aplicar la tercera gramática no es tarea fácil, de hecho se deben realizar algunos cambios de paradigmas para adaptarsee a ella y transmitírsela a los alumnos de la manera mas clara posible. Creo que cambiar conceptos tan arraigados como los de la gramática tradicional ,que todos defienden con uñas y dientes, presupone un tiempo de adaptación y de concientización, en esos tiempos estamos.
Por mi parte, leo y consumo todo lo que encuentro sobre cognición y gramática. Intentando, sin perder las ventajas fantásticas del comunicativismo, inserir la gramática de la forma mas lógica posible, de forma que el alumno la razone y no la memorice.
He leído ya el trabajo de Juan Manuel: “La herejía de ser y estar” , además de leerlo tengo la suerte de poder exponerle mis dudas personalmente ya que es mi coordinador y me ha ayudado en mis primeros pasos en esto de la “gramática cognitiva”. Muy agradecida, Juanma!
El primer paso hacia el cambio consiste en entender lo que es una gramática, una simple manisfestación particular del mundo y de la cual cada alumno puede ser conciente en su propia lengua, nuestro papel, como profesores, consiste en formar un grupo de alumnos pensantes que razone en “lo que quiere decir y como lo quiere decir” manipulando las herramientas gramaticales y las formas para que estas “signifiquen”. Y, principalmente, colocarnos todos como usuarios del mismo lenguaje: el “mentalés”, de forma que podamos explicar las formas de cualquier lengua a través de su lógica natural.
Estamos, como diría Campillo, realizando movimientos de conciencia hacia un enfoque cognitivista. ¡Qué bueno que así sea!
He encontrado algunos trabajos en esta área de profesores argentinos que mas adelante me gustaría compartir con todos a través del blog.
Saludos,
Alejandra